
La Plaza de la Liberación forma parte del conjunto urbano denominado “La Cruz de Plazas”, concebido en 1950 por el arquitecto Ignacio Díaz Morales como parte del proyecto de modernización del Centro Histórico de Guadalajara. Iniciada en 1952, constituye uno de los espacios públicos más simbólicos de la ciudad.
Previo a su rehabilitación, la plaza presentaba un desgaste generalizado por más de cinco décadas sin intervenciones integrales. Se identificaron fracturas en estructura de estacionamiento subterráneo, desprendimientos y hundimientos en pavimentos, cantera suelta en escalones y rampas con pendientes pronunciadas y despostillamientos que limitaban la accesibilidad universal. Asimismo, se registraban filtraciones constantes hacia el estacionamiento por la ausencia de un sistema de impermeabilización eficiente. Las fuentes mostraban deterioro superficial y sistemas hidráulicos obsoletos.
La propuesta partió del reforzamiento estructural y de la mejora en la imagen del estacionamiento, para posteriormente comenzar con el reconocimiento del proyecto de la plaza original de Díaz Morales, preservando el trazo, la proporción y geometría del conjunto, así como su relación visual con los edificios históricos. Bajo criterios de compatibilidad patrimonial, durabilidad y mantenimiento a largo plazo, las acciones se limitaron a la rehabilitación funcional y estética, evitando intervenciones que alteraran los elementos históricos, pero permitiendo que el espacio se renovara sin perder su identidad.
Las copas originales de las fuentes se limpiaron y gradinaron (acabado utilizado en la cantera amarilla de la Experiencia), respetando la cantera existente. Se instaló un nuevo sistema hidráulico con chorros e iluminación arquitectónica. Así mismo, se construyó un espejo de agua con un brocal en concreto pigmentado para contrastar con el elemento original.
Por otra parte, la intervención incluyó la rehabilitación de bancas históricas diseñadas por los arquitectos Ignacio Díaz Morales y Gonzalo Villa Chávez, conservando sus patas originales de fundición. En áreas de ampliación se integraron bancas metálicas contemporáneas con diseño análogo a las existentes, diferenciando claramente las zonas históricas de las nuevas intervenciones. Se incorporaron papeleras y luminarias LED, así como la rehabilitación de luminarias existentes.
La selección de materiales para la rehabilitación de la Plaza de la Liberación se realizó bajo un diagnóstico previo con criterios de durabilidad, compatibilidad patrimonial, desempeño técnico y mantenimiento a largo plazo, garantizando su adecuada integración al contexto histórico y urbano del Centro Histórico de Guadalajara
Más allá de la actualización técnica, esta intervención reafirma el papel de la Plaza de la Liberación como espacio cultural y social para las generaciones presentes y futuras, devolviéndole al corazón del Centro Histórico su vitalidad, y su capacidad de encuentro. La plaza recupera así su capacidad de albergar celebraciones, actos culturales y encuentros cotidianos que construyen la identidad colectiva de la ciudad de Guadalajara.
Diseño y Obra Secretaría de Infraestructura y Obra Pública.
David Zamora, Douglas Rodríguez, José María Goya, Daniel Benítez, Evelyn Solano, Miguel Flores, Ivanna Jazo, Pamela Hernández, Ximena Miranda, Alonso Cisneros, Luis Álvarez, Ricardo Díaz, Felix Rubio, Juan Pablo Gómez y Guadalupe Lares.
Superficie. 14,552 m2
Fecha. 2025
Status. Obra
Ubicación





















Fotografía
Uriel Soto, Daniel Sánchez, Iván Servín y Óscar Araiza